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| Angel y Aurora el día de su boda |
El 14 de Abril de 1.931, el y otros muchos, celebraron la victoria republicana como si de una boda se tratara. En los anales de la historia quedarán los tres días y sus tres noches de cante y baile de toda la vecindad. Pero, ya sabemos eso de, en la casita de los pobres dura poco la alegría y la República duró lo que quisieron las huestes fascistas que estuvieron pergueñando el golpe de estado durante años. En Sevilla son bien conocidos los crímenes de Queipo de Llano uno de los tantos perros militares que se alzaron contra un gobierno legítimo aunque sin los instigadores falangistas, a cual más cabrón, no lo hubieran tenido tan fácil.
Sevilla fue, durante los primeros días de la sublevación, un ir y venir de coches buscando a supuestos rojos y enemigos de los rebeldes para encarcelarlos o directamente asesinarlos. Como en otros lugares, no hubo guerra solo represión,
Mi abuelo ni huyó ni hizo el intento. Nada tenía que ocultar ni que temer pues no había hecho mal a nadie pero alguno en el barrio se la tenía jurada por los acontecimientos de la semana santa del 32 ya que mi abuelo fue uno de los que llevaron a La Estrella, también llamada Virgen Republicana o La Valiente por las calles sevillanas. Sabido es que Triana, para sus habitantes, siempre fue una república independiente incluso en tiempos de Primo de Rivera. Se cuenta que el propio dictador pasó una noche con mi abuelo pero, esa, también, es otra historia.
Tras el alzamiento del 36 era cuestión de horas que se presentara la cuadrilla de camisas azules en la taberna de Ángel. Corrió como la pólvora en el barrio que habián llegado los falangistas. Y mi padre estaba allí para contarlo. Tenía sólo 13 años, un niño pero que ya tenía callos en los manos de trabajar cargando ladrillos o llevando carros de arena.
Tras el alzamiento del 36 era cuestión de horas que se presentara la cuadrilla de camisas azules en la taberna de Ángel. Corrió como la pólvora en el barrio que habián llegado los falangistas. Y mi padre estaba allí para contarlo. Tenía sólo 13 años, un niño pero que ya tenía callos en los manos de trabajar cargando ladrillos o llevando carros de arena.
“Venimos a por Ángel Fernández” gritó un reconocido fascista de origen gaditano y de nombre Ramón que luego pusieron su apellido a un puente y a un campo de fútbol en Cádiz. Ángel, con su mandil y su tiza detrás de la oreja ni se inmutó. Y alguien contestó, “si os llevais al Chaval os teneis que llevar a Triana entera” Cuando miró a su alrededor estaba toda la taberna llena y todos los que llenaban el local y los que estaban esperando fuera dijeron lo mismo. “Si os llevais al Chaval yo voy con el”. El revuelo fue impresionante y en una de estas alguien sacó una pistola. “Aquí se hace lo que diga yo y el General Queipo de Llano” y disparó al aire. La bala rebotó en una viga del techo y le hirió en la pierna a Angel. Dicen que la viga era de los sobrantes del puente de Triana que todavía lo mantienen alguno de los locales de Sevilla.
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| La bota de Enrique |
Lo demás ya se sabe como pasó. Ese día fue un espejismo pues la barbarie continuó por Sevilla y por
todos los lugares que fueron pasando arrasaron con sus crímenes. Ganaron pero no convencieron. Ángel quedó cojo de por vida pero no volvieron a buscarle ni para bien ni para mal. Triana ya no fue lo mismo. Tuvo que dejar la Taberna, antes de que se la cerraran los vencedores y montó una Zapatería en un local contiguo donde mi abuela Aurora la del Chaval, daba clases de baile flamenco a gente sin recursos. Allí se siguió respirando libertad. Mi padre recuerda al abuelo sentado dando martillazos a los zapatos cantando por martinetes, el decía que era su fragua. Por allí pasaban todos los artistas comprometidos de todos los lugares del mundo. Enrique “El Cojo” iba a que mi abuelo le arreglara las botas de bailar, decía que mejor un cojo para entender a otro. Ole tu cojera, primo! se jaleaba uno a otro cuando estaban de juerga.
Y al fondo mi abuela, Aurora Herrero, cantaba eso de “que bonita está Triana, cuando le ponen al puente banderas republicanas” mientras bailaban las niñas. Una de ellas se llamaba Matilde que luego llegó a ser una de las emperatrices del baile Flamenco en palabras de los entendidos.
La muerte de mi abuelo y poco más tarde la de Aurora coincidió con el robo, expolio y expulsión de tantos vecinos de Triana por parte de las autoridades y especuladores franquistas. Todavía en una esquina, cerca de la plaza del Altozano, se puede leer en una placa. “Aquí vivió y reinó Angel Fernández “El Chaval”. Tus hermanos del barrio no te olvidan”.
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| Angel y Aurora en Sevilla |
Y al fondo mi abuela, Aurora Herrero, cantaba eso de “que bonita está Triana, cuando le ponen al puente banderas republicanas” mientras bailaban las niñas. Una de ellas se llamaba Matilde que luego llegó a ser una de las emperatrices del baile Flamenco en palabras de los entendidos.
La muerte de mi abuelo y poco más tarde la de Aurora coincidió con el robo, expolio y expulsión de tantos vecinos de Triana por parte de las autoridades y especuladores franquistas. Todavía en una esquina, cerca de la plaza del Altozano, se puede leer en una placa. “Aquí vivió y reinó Angel Fernández “El Chaval”. Tus hermanos del barrio no te olvidan”.
Pd.: Y ahora, después de tantos años, otro 14 de abril, volvemos a escribir en su memoria como hicimos en una antigua entrada del año 2012, palabras fruto de nuestra invención donde nada es verdad pero tampoco mentira porque si la verdad me engaña, de quien me voy a fiar yo.
Mi padre, Angel como el de la historia, nació un día como hoy, era sastre como su padre y ninguno tuvo una vida azarosa como nuestro protagonista ni vivió en Sevilla sino en Lavapiés. Eso si, todas las personas que lo conocieron saben lo buenos que fueron y el bien que hicieron.
Algunas veces la realidad supera a la ficción, en esta ocasión no es así pero tengamos la esperanza de que la III República y la cordura vuelvan de nuevo algún día pues por mucho que se empeñen en vilipendiarla siempre será mejor que este estado podrido que la monarquía parlamentaria, vaga e inutil impuesta por uno de los militares que organizó ese golpe de estado que tan bien les vino a muchos sinvergüenzas, sostenida después por partidos políticos indeseables y traidores con la excusa de que la transición que se hizo fue necesaria y justa con la excusa del miedo y que hubiera sido peor y ni siquiera, después de tantos años, se cumple la "sacrosanta" constitución . Hoy seguimos viendo como la corrupción endémica sigue sin desaparecer aprovechando crisis, pandemias, guerras y tapándose entre los políticos y jueces sus trapos sucios, dejando al pueblo con lo puesto. No corren buenos tiempos para nadie y mucho menos para la clase trabajadora pues parte de ella se cree los cantos de sirena de los mismos que con otros collares antaño fueron instigadores de ese tiempo que nunca más debe volver.
O comienza una nueva etapa de esperanza para llegar a ser lo que fuimos como reza uno de los mejores himnos que es el de Andalucía se van a seguir comiendo la tostá unos pocos, los de siempre.
O comienza una nueva etapa de esperanza para llegar a ser lo que fuimos como reza uno de los mejores himnos que es el de Andalucía se van a seguir comiendo la tostá unos pocos, los de siempre.
Hace tiempo en Granada hubo una reivindicación histórica que no consiguió rendir homenaje a una persona cabal como lo fue Enrique en un lugar donde las manos fascistas estuvieron mucho tiempo alzadas como parecen que vuelven ahora por la ignorancia de muchos. Gracias a Enrique, y a tantas personas de la cultura y el Flamenco que lucharon por LIBERTAD. Antifascismo siempre.
Viva la República, viva el el Flamenco, y, sobre todo, viva la lucha obrera, que es lo único que tenemos junto a nuestras vidas y nuestra Alegría de vivir, todo lo demás es mentira como decía aquel Camarón
Viva la República, viva el el Flamenco, y, sobre todo, viva la lucha obrera, que es lo único que tenemos junto a nuestras vidas y nuestra Alegría de vivir, todo lo demás es mentira como decía aquel Camarón





